
Muchos pisos construidos hace décadas pierden calor en invierno y se recalientan en verano. Mejorar el aislamiento es una de las inversiones que más se nota en el día a día y en la factura.
Ventanas
Cambiar carpinterías antiguas por otras con rotura de puente térmico y doble acristalamiento es lo primero que recomendamos.
Trasdosados interiores
Un trasdosado con aislante en los muros exteriores mejora el confort sin tocar la fachada y se puede hacer estancia por estancia.
Puentes térmicos
Cajas de persiana, pilares y frentes de forjado son puntos débiles habituales. Tratarlos evita humedades y condensaciones.
